La muerte, esa amiga que me visitó desde los 3 años: una reflexión desde el duelo y la vida laboral
- Bienestar y comunicación
- 12 mar
- 5 Min. de lectura

Por Bertha Duarte Especialista en Bienestar Organizacional y SST
🕯️ Mi primera cita con la muerte
No le tengo miedo a la muerte. Ha sido mi amiga, o al menos una visitante constante, desde que tengo memoria.
Cuando tenía apenas 3 años empecé a ver cómo mi padre se iba deteriorando día tras día, víctima de una enfermedad degenerativa. De él no conservo rostro ni conversaciones. Solo el recuerdo de un recinto extraño: yo, vestida con mi mejor vestido blanco, en los brazos de mi madre, que lloraba desconsolada. Quedaba sola con 5 hijos.
Para ella fue un dolor inmenso. Para mí, siendo tan pequeña, fue un alivio. Alcanzaba a comprender, con esa sabiduría infantil que luego perdemos, que las peleas constantes entre mis papás tenían un motivo. La muerte llegó y terminó algo que los adultos no podían resolver.
Esa fue mi primera lección: la muerte a veces termina procesos que uno como ser humano no es capaz de cerrar.
La muerte se fue haciendo amiga…
Desde entonces, la muerte ha sido una visita recurrente. Vi cómo amigos del colegio, un día simplemente no regresaban. Recuerdo a una niña, tan parecida a mí, con un cabello que aún puedo visualizar. Un lunes en la mañana, su puesto quedó vacío. Nadie supo explicarlo bien.
Años después, en el SENA, teníamos un compañero que era "el alma de la fiesta". Un fin de semana ayudó a su novia a arreglar la antena del televisor desde el techo de un cuarto piso. El lunes tampoco regresó.
Y así, la muerte me fue enseñando que no avisa, que no pide permiso, que llega cuando menos la esperamos. Pero también me enseñó algo más: que debemos ser capaces de atenderla y ser hospitalarios con ella. Porque negarla nos enferma.
Lo que dice la ciencia: José González y la tanatofobia
El psicólogo español José González, especialista en duelo y coordinador del programa de duelo de Psicólogos Sin Fronteras, lleva años insistiendo en algo que resuena profundamente con mi historia:
"Hay que explicarles a los niños que todos vamos a morir" .
González, galardonado en 2025 en la Cumbre Mundial del Psicotrauma, explica que los seres humanos "no nacemos con tanatofobia" (miedo a la muerte). Este miedo se aprende en la infancia, cuando los adultos, por protegernos, nos excluyen de los rituales de despedida. No nos llevan a los tanatorios, no nos explican con claridad, nos "evitan el ritual" .
"Nos crían de espaldas a la muerte y a las emociones desagradables que es necesario transitar y digerir para elaborar la pérdida", afirma el psicólogo .
Y luego suelta una frase que me estremece, porque valida mi experiencia infantil:
"Sobreprotegemos a los niños. Y todos los hijos, sobrinos y nietos que tengamos van a tener parejas que les dejen, personas que mueren, jefes que les despidan, amigos que les traicionen o proyectos que no salgan. Todo eso son duelos. Lo que duele es la aceptación del cambio" .
A los 3 años yo ya estaba aceptando el cambio. No porque fuera especial, sino porque la vida me puso frente a él y no tuve más remedio que mirarlo de frente.
Y entonces, ¿qué pasa con el duelo en el trabajo?
Si la muerte es tabú en la infancia, imagínense en las empresas.
He dedicado mi vida profesional a acompañar a organizaciones en procesos de duelo: la muerte de un compañero, el cierre de un proyecto, una reestructuración, una jubilación que duele. Y me he dado cuenta de algo:
En el trabajo hacemos lo mismo que con los niños: evitamos el tema.
No hablamos del compañero que falleció, mandamos un correo frío.
No sabemos cómo reincorporar a alguien tras una pérdida, preferimos no preguntar.
Ocultamos nuestras propias emociones por miedo a parecer "poco profesionales".
La literatura sobre duelo laboral empieza a señalar que las políticas actuales (dos o tres días de permiso) son insuficientes. Los expertos advierten que los peores efectos del duelo casi nunca se manifiestan en los días inmediatamente posteriores a una muerte, sino que aparecen gradualmente, semanas o meses después .
Las empresas que entienden esto están implementando:
Protocolos de reincorporación gradual .
Grupos de apoyo internos .
Formación para líderes sobre cómo acompañar sin invadir .
Porque, como bien dice un artículo sobre el tema: "Acompañar emocionalmente en el duelo no significa resolver el dolor, sino no dejar sola a la persona en medio de él" .
Mi paso por el mundo, acompañando duelos
He visto la muerte de relaciones, de amores, de proyectos. He acompañado a empresas enteras a despedir a sus compañeros, a honrar su memoria, a encontrar la manera de seguir sin olvidar. Y en cada proceso confirmo lo que aprendí a los 3 años:
La muerte es un paso que todos vamos a dar.
No me asusta. Lo que me preocupa es que vivamos como si nunca fuéramos a morir, y luego muramos como si nunca hubiéramos vivido (no se mía la frase).
El psicólogo José González lo dice claro: "El duelo es uno de los detonantes más comunes de la muerte por suicidio" . Cada año, 727.000 personas se quitan la vida, según la OMS. Detrás de muchas depresiones y ansiedades, hay duelos no elaborados . No sería casualidad que haya alguna correlación entre tantos duelos congelados en el 2020 y el incremento en la ideación suicida (ver: RESOLUCIÓN 347 DE 2026 en Colombia). Precisamente es por eso elaborar los duelos de manera sana no es un lujo. Es un factor protector de la vida .
Les hagao una invitación final
Así como González recomienda a los padres explicarles a sus hijos que "todos vamos a morir", yo les propongo a las empresas, a los líderes, a los equipos:
Hablemos de la muerte en las oficinas.
Preguntémonos: ¿Qué queremos que digan de nosotros cuando no estemos?
Honremos a quienes se han ido, no con silencios incómodos, sino con memoria viva.
Acompañemos a quienes están en duelo, no con frases hechas, sino con presencia respetuosa, con humanidad.
Yo aprendí desde pequeña que la muerte puede ser una gran amiga. No porque sea fácil, sino porque nos recuerda lo que importa. Eso, en el trabajo y en la vida, lo cambia todo.
Si llegaste hasta el final y quieres dejar un comentario o compartir estas ideas, adelante y gracias de corazón.
Bertha Duarte
Consultora en Bienestar Organizacional | Especialista en SST
Detrás de cada cargo hay un ser humano.
Referencias
González, J. (2025). Entrevista para El País: "Hay que explicarles a los niños que todos vamos a morir" .
Workplace Options. Abordar el duelo en el lugar de trabajo .
Yees! Duelo laboral: cómo se acompaña en el mundo .
Unobravo. Tanatofobia: el miedo a la muerte .
RESOLUCIÓN 347 DE 2026. Tomado de: https://www.alcaldiabogota.gov.co/sisjur/normas/Norma1.jsp?i=192239&dt=S




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